24 de marzo de 2013

Al asalto del fortín almeriense


Sporting 2- Almería 1. Primera vuelta (Foto: LNE)
El Sporting visita esta tarde (17.00) el Estadio Juegos del Mediterráneo, un campo que sólo ha visto tres derrotas de su equipo esta temporada y en el que los asturianos nunca han logrado la victoria. Los de Sandoval lucharán contra las estadísticas para volver a la senda del triunfo lejos de El Molinón. El combinado andaluz, por su parte, necesita una victoria que le devuelva al segundo puesto de la tabla, que ocupa momentáneamente el Girona tras la victoria de ayer frente al Mirandés.
Pretemporada (@AndreaF1992)
El Sporting viajó a Almería con dos bajas importantes en la línea defensiva. Iván Hernández y Borja López vieron la quinta amarilla ante el Barcelona B y cumplirán un encuentro de sanción esta jornada. La buena noticia es el regreso de Bernardo, que formará pareja en el centro de la zaga con Gregory. El defensa galo volverá al once titular después de tres meses sin jugar. Su último encuentro fue el Sporting 1- Huesca 0. La pareja de centrales será la única novedad en la alineación rojiblanca, que volverá a apostar por la continuidad.
El equipo se desplazó el viernes por carretera hasta Albacete, donde realizó el último entrenamiento antes del partido en Almería, y el sábado llegaron al hotel de concentración de la ciudad andaluza. Como es habitual, Sandoval convocó a dieciocho futbolistas: Juan Pablo, Cuéllar, Luis Hernández, Orfila, Casquero, Juan Muñiz, Bilic, Sangoy, Lora, Gregory, Canella, Bernardo, David Rodríguez, Carmona, Nacho Cases, Bustos, Trejo y Santi Jara. Se vuelve a quedar fuera Mandi, por lesión, y Ricardo, Landeira, Mendy y Raúl Domínguez, por decisión técnica, mientras que Guerrero reforzó al filial en su partido ante el Real Madrid C.
«Vamos a Almería a sumar; como siempre, de tres en tres, como desde el primer día  que llegue a Gijón: siempre quiero ganar, siempre quiero los tres puntos». El técnico rojiblanco va a por todas ante el cuadro almeriense y, siguiendo su línea, no firma el empate antes de empezar el partido. Sandoval ve al Sporting mucho más convencido de sus posibilidades en los últimos partidos y compitiendo mejor: «El equipo cree ahora en sí mismo. Está cómodo en el campo, actúa más junto y sin bajar los brazos», explica el de Humanes y destaca que: «Hemos competido mejor con los equipos de arriba que con los de abajo». De esta manera «quien quiera ganarnos tendrá que redoblar en el partido números de Primera, como tuvo que hacer el Villarreal». De su rival, Sandoval recalca su rapidez y el juego por los costados: «Son un equipo que tiene mucho juego de velocidad por banda, pero para finalizar por el interior, porque son todo centros buscando desmarques de Charles, que se mueve muy bien a los espacios».
Foto: El Periódico de Aragón
Javi Gracia afronta el partido ante el Sporting con una baja importante, la de Fernando Soriano, que fue expulsado en el encuentro ante el Córdoba. Tampoco estarán ante el equipo asturiano Jonathan Sundy, por lesión, ni Trujillo, por decisión técnica. Sin embargo, el técnico navarro recupera a Rafita y Abel Molinero. Completan la convocatoria de dieciocho jugadores: Esteban y Diego García (guardametas); Gunino, Marcelo Silva, Pellerano, Álvaro Mejía y Christian (defensas); Verza, Rubén Suárez, Corona, Pallardó, Aleix Vidal,  Iago Falqué y Carlos Calvo (centrocampistas) y Charles y Chumbi (delanteros).
«El partido es muy importante para nosotros, sobre todo después de las dos derrotas consecutivas que hemos sufrido en el campeonato», explicaba Javi Gracia en rueda de prensa. El entrenador de Pamplona no quiere alejarse de segundo puesto de la tabla, que le daría el ascenso directo a Primera División. Para lograrlo, todo pasa primero por derrotar al Sporting, un equipo «que tiene una plantilla muy buena para esta categoría y lo está comenzando a demostrar después de no empezar bien el campeonato» y del que Gracia destaca su potencial de medio campo hacia arriba. «Tenemos que recuperar nuestra fortaleza, hacernos más fuertes aunque estamos en una buena línea de juego. No podemos escudarnos sólo en la fortuna, debemos ser más fuertes, sobre todo en defensa», advertía Javi Gracia, que espera ver a un Almería sólido capaz de doblegar a los asturianos.
El árbitro del encuentro será el valenciano Juan Martínez Munuera, que afronta su tercera temporada en Segunda División. Será el segundo partido que este colegiado dirija a ambos equipos, tras el Sporting 2- Almería 1 de la primera vuelta. En lo que va de temporada, el alicantino ha arbitrado doce encuentros, con un balance de ocho triunfos locales, dos victorias visitantes y dos empates. En el capítulo de las cartulinas, ha mostrado 56 tarjetas amarillas y 4 rojas.

Partido especial para cuatro ex
Foto: Revista Fusión
Tres jugadores del Sporting y uno del Almería afrontan este encuentro con especial motivación, debido a su pasado almeriense y sportinguista. En el equipo asturiano, Mate Bilic, David Rodríguez y Javier Casquero vistieron la camiseta del Almería. El delantero croata pasó por el equipo andaluz en la temporada 02-03, después de una campaña en el Real Zaragoza; el ariete toledano estuvo en Almería una temporada también (09-10) cedido por el Celta de Vigo. Más reciente es el paso de Casquero por el Almería, pues el talaverano llegó al Sporting procedente del combinado andaluz.
Más tiempo pasó el asturiano del Almería en las filas del Sporting. Rubén Suárez, hijo del exrojiblanco Cundi, se formó en las categorías inferiores del equipo gijonés y debutó con el primer equipo en la temporada 98-99. Tras siete campañas, se marchó del Sporting en el 2004 para fichar por el Elche.

Archivos históricos: Almería- Sporting

Desde su fundación en 1989, el Almería ha recibido al Sporting en ocho ocasiones, tres en Primera Divisón y cinco en Segunda, todas ellas en la primera década del 2000. Las dos primeras visitas se disputaron en el Municipal Juan Rojas, estadio en el que había jugado el antiguo AD Almería. En la campaña 04-05, la Unión Deportiva Almería se trasladaría al Estadio de los Juegos del Mediterráneo. El combinado asturiano nunca ha conseguido la victoria en territorio almeriense, pero sí logró sacar un punto en el último precedente, que se vivió durante la campaña 10-11.
Crónica de Mundo Deportivo
La primera visita de los gijoneses a la UD Almería se produjo durante la temporada 02-03. El equipo local regresaba a Segunda División, después de varios años en Segunda B, mientras que los asturianos afrontaban su quinta campaña en la categoría de plata tras el catastrófico descenso del 98. En aquel encuentro, disputado el 11 de enero, el Almería se impuso por la mínima, gracias a un tanto de Francisco desde los once metros. Antonio Maceda era el técnico del Sporting por aquel entonces, mientras que Juan Martínez Casuco ocupaba el banquillo almeriense. Un dato curioso de aquel encuentro es que Mate Bilic disputó algunos minutos... en el Almería. Al término de la temporada, el delantero croata ficharía por el Sporting de Gijón. 
Crónica Mundo Deportivo
Una temporada después de aquel debut de los gijoneses en Juan Rojas, Mate Bilic regresaba al que fuera su estadio para medirse a su ex equipo. Se disputaba la penúltima jornada del campeonato en Segunda División y el Sporting, tras la victoria ante el Cádiz de la jornada anterior, llegaba a Almería con opciones de conseguir el ascenso. Con 67 puntos, estaba a sólo 3 de Numancia y Getafe, segundo y tercer clasificados respectivamente. El combinado local, por su parte, era décimoquinto, pero aún no tenía la permanencia atada. Ambos equipos necesitaban los puntos, pero fue el Almería quien se llevaría el triunfo. Francisco adelantaba a su equipo a los 57 minutos pero, poco después, Ismael hacía el empate para los gijoneses. Sin embargo, Ortiz hacía el 2-1 definitivo en el 66, certificando la permanencia del cuadro almeriense y dejando sin opciones de ascenso a los asturianos. En los banquillos de ambos equipos: Luis Ángel Duque era el entrenador del Almería, mientras que Marcelino García Toral dirigía al Sporting. Este encuentro pasará a la historia del fútbol español, especialmente del Almería, por ser el último partido que se disputó en el Municipal Juan Rojas.
Un dato curioso de aquella temporada lo encontramos en la tabla de goleadores de Segunda División. Al falta de una jornada para el término de la temporada así estaba la clasificación. Ver a Mate Bilic con 15 tantos no sorprende, pero sí bajamos la vista hacia la parte baja de la tabla nos encontramos con que Alberto Rivera, futuro jugador del Sporting, llevaba anotados diez tantos. El centrocampista del Levante por aquel entonces acabaría la Liga con 11 goles, su mayor registro goleador hasta la fecha.
Durante la temporada 04-05, el Sporting debutaría en el Estadio Juegos del Mediterráneo en la antepenúltima jornada del campeonato en Segunda División. Por tercer año consecutivo, el equipo asturiano volvería de Almería con una nueva derrota ante el cuadro almeriense, esta vez por 1-0. Tampoco lograría la victoria el Sporting en la temporada 05-06 (3-0), ni en la 06-07 (2-0). 
Crónica Mundo Deportivo
Tras el ascenso del Almería a Primera División en el 2007, hubo que esperar dos temporadas para volver a vivir un enfrentamiento entre almerienses y rojiblancos. El Sporting retornaba a la categoría de oro del fútbol español en la campaña 08-09 y regresa al Juegos del Mediterráneo en la jornada 37. Los de Manolo Preciado llegaban al estadio almeriense con la imperiosa necesidad de puntuar para conseguir la permanencia, pero el nerviosismo pudo con ellos. Y eso que el partido se le puso rápidamente de cara al Sporting, gracias al gol de Carmelo a los seis minutos. Sin embargo Nieto ponía las tablas veinte minutos después y le daba alas al Almería, que se vendría arriba tras el descanso. Uche hacía el 2-1 a los diez minutos de la reanudación y, pese al esfuerzo de los visitantes por volver a empatar, todo el esfuerzo fue en vano. En el minuto 90, Piatti sentenciaba el choque a pase de Negredo y le complicaba la vida al Sporting, que finalmente lograría la permanencia sumando tres victorias en las tres últimas jornadas ligueras.
El mismo resultado- 3-1- obtendrían los gijoneses en la segunda visita al Juegos del Mediterráneo en Primera División. De nuevo, el Sporting empezaba adelantándose gracias a un tanto de Diego Castro a los doce minutos. Pero el Almería le iba a dar la vuelta al marcador con los goles de Crusat, Domingo Cisma y Guilherme. 
En el último encuentro que disputaron ambos equipos, durante la campaña 10-11, el Sporting iba a conseguir su primer punto en el estadio almeriense. En esta ocasión era el Almería quien golpeaba primero y Corona hacía el 1-0 a los quince minutos de juego. Pero los de Manolo Preciado no se vinieron abajo y lograron la igualada en el minuto setenta y tres por medio de Nacho Novo, que anotaba su primer gol con la camiseta del Sporting. El equipo asturiano lograría la permanencia esa campaña sin demasiados problemas, gracias a una segunda vuelta de cine. Peor le fue al Almería, que acabaría bajando a Segunda División.

23 de marzo de 2013

Una fiesta agridulce en El Molinón


Foto: LNE
Que en Gijón se respira un gran ambiente de fútbol lo sabe todo el mundo. Lo sabía Villa antes de aterrizar con la Roja en el aeropuerto de Ranón y ver un gran despliegue de aficionados esperando para recibirles; lo sabían Iniesta y Sergio Ramos, que ya habían jugado como visitantes en Gijón y conocían de sobra el potencial de la afición asturiana; también Mata y Santi Cazorla, que seguramente vivieron de pequeños los derbis entre Real Oviedo y Sporting, la fiesta del fútbol asturiano. Incluso De Gea o Isco ya habían pisado en alguna ocasión el estadio gijonés y sentido el olor a fútbol que irradia Gijón.
Foto: LNE
También es de sobra conocido que la selección española levanta pasiones allí a donde va, ya sea Gijón, Roma o Buenos Aires. Pero desde que es bicampeona de Europa y campeona del Mundo, la Roja no había visitado Asturias y la expectación era máxima. Los veintitrés jugadores convocados y el cuerpo técnico, encabezado por Vicente del Bosque, lo iban a comprobar el jueves nada más poner los pies en territorio asturiano, tanto en el aeropuerto, como en el hotel de concentración. Todo el mundo quería un autógrafo de sus ídolos, pero Villa, Cazorla y Mata, los tres asturianos de la Roja- aunque Mata es oficialmente burgalés- eran los más solicitados.
Por las calles de Gijón, habitualmente teñidas de rojiblanco en los días de partido del Sporting, no dejaban de verse camisetas y bufandas con los colores de la selección española. La gente esperaba ansiosa el momento de ver a los campeones en acción. Así quedó patente el jueves por la tarde, durante el entrenamiento que el combinado nacional realizó en El Molinón. 20.000 personas llenaron el estadio gijonés, casi tantas como las que registra en los partidos del Sporting. Está claro que la Roja mueve a las masas.
Villa con Zaida, Olalla y Luca, sus tres hijos (El Comercio)
Acostumbrado en las últimas temporadas a jugar como visitante en El Molinón, David Villa era probablemente el más emocionado. Siempre es especial jugar con la camiseta de la selección, pero en esta ocasión más todavía. «Desde que salí de aquí, de El Molinón, del Sporting, soñaba con volver como local. Es verdad que he venido como visitante, pero son sensaciones diferentes. Es como venir a robar a tu propia casa». Tampoco Juan Mata podía ocultar su emoción por jugar como local en El Molinón, ya que hasta ahora siempre había pisado el césped gijonés como visitante. «Es un orgullo volver a casa, volver a jugar a Asturias, nos sentimos muy felices de ver a nuestra familia, amigos y el fútbol asturiano que se ilusiona con la selección». El jugador del Chelsea, formado en la cantera del Real Oviedo, aseguraba además que «la afición no va a ser del Sporting o del Oviedo, será de la selección». Lo mismo que sentirá el otro asturiano y exoviedista de la Roja: Santi Cazorla. 

Ambiente de gala en el pre-partido 
Se esperaba un lleno absoluto en  El Molinón para el encuentro entre España y Finlandia, el cuarto partido de la fase de clasificación para Brasil 2014. En las taquillas se podía ver el cartel de “entradas agotadas”. Todo estaba preparado para vivir una gran fiesta. Los aficionados comenzaron a acercarse a las inmediaciones del estadio casi tres horas antes del encuentro. No sólo españoles, también finlandeses que aprovecharon la cercanía de las vacaciones de Semana Santa para desplazarse hasta Gijón y apoyar a su selección. La ciudad asturiana no se teñía solo de rojo y amarillo, también de blanco y azul.
El aparcamiento de El Molinón y los más cercanos al estadio no tardaron en llenarse de coches. Una marea de camisetas, sombreros y bufandas llenaron de color rojigualdo el perímetro del estadio gijonés. Centenares de niños esperaban ansiosos el momento de entrar al campo; la mayoría de ellos sólo conocían los tiempos más recientes de la selección, en los que los éxitos habían llegado uno tras otro. Se podía ver la emoción en sus caras, deseosos de ver un gran partido de la Roja.
A una hora para el inicio del encuentro las gradas de El Molinón presentaban un inmejorable aspecto. Los flashes de las cámaras de fotos se veían por doquier y eso que aún no habían saltado los jugadores de la Roja al campo. Cuando los once elegidos por Del Bosque para salir como titulares abandonaron el vestuario y comenzaron el calentamiento, fueron recibidos con una gran ovación y los flashes se multiplicaron. Era una ocasión única y los aficionados querían inmortalizar el momento. Habían transcurrido ocho años desde la última visita de la selección española a El Molinón. El 17 de agosto de 2005, la Roja disputaba un amistoso contra Uruguay en el estadio gijonés; un partido preparatorio para la fase de clasificación de cara al Mundial de Alemania 2006. De los futbolistas que disputaron aquel encuentro, bajo las órdenes de Luis Aragonés, seis continúan vistiendo la elástica roja: Puyol, Reina, Xavi, Xabi Alonso, Torres y Sergio Ramos, pero sólo uno de ellos jugó ayer en El Molinón: Sergio Ramos, que salió de inicio ante Finlandia y celebró su 100º partido con la selección española. Y a sus 26 años el sevillano se convertía en el jugador europeo más joven en alcanzar la centena de encuentros con la selección absoluta.  
España 2- Uruguay 0 (2005). Foto: Mundo Deportivo

Que empiece la fiesta 
Finalizado el calentamiento de ambos equipos, los veintidós protagonistas se retiraron a sus respectivos vestuarios. Restaban diez minutos para que rodara el balón en El Molinón. El lleno era absoluto y la expectación no dejaba de aumentar. El colorido rojo y amarillo de las gradas contrastaba en la esquina del fondo norte con los tonos blanquiazules de los aficionados finlandeses, que no eran pocos. En torno a 500 hinchas de la selección de Finlandia animaban a su equipo en la grada reservada a los aficionados visitantes.
Foto: El Comercio
Justo antes de que los dos combinados nacionales saltaran al terreno de juego, los acordes del himno de la FIFA comenzaron a resonar por la megafonía de El Molinón. Manolo, “el del bombo” saltaba al terreno de juego en medio de una merecidísima ovación. El famoso hincha de la selección no se pierde ninguna cita de la Roja. A continuación salían los veintidós jugadores de España y Finlandia, encabezados por el trío arbitral. Un respetuoso silencio acompañó al himno de la selección finlandesa y, a continuación, las banderas y bufandas ondearon al viento mientras sonaba el himno español. Un ambiente increíble de fiesta que se echa de menos esta campaña en El Molinón.
Con puntualidad británica, el balón empezó a rodar en El Molinón. Finlandia puso el esférico en juego desde el círculo central, pero la posesión apenas le duró unos segundos. El combinado español se hizo con el dominio del partido en menos que canta un gallo y fijó su punto de mira en la portería que defendía Niki Mäempää. Sin embargo el equipo español desarrollaba un juego demasiado horizontal y le costaba atravesar el entramado defensivo de Finlandia. Encerrados en su mitad del campo, los hombres de Paatelainen jugaban con un claro 4-5-1. La línea de cinco jugadores por delante de la defensa complicaba el juego entre líneas de la selección, que tampoco encontraba solución en el juego por las bandas para llegar al área blanquiazul. Mucha posesión, pero nulas ocasiones de gol. Y eso que el partido había comenzado muy bien para los de Vicente del Bosque, con un centro de Cesc Fábregas que Moisander casi cuela en su propia portería. Pero sólo fue un espejismo.
Foto: El Comercio
El Molinón vibraba cada vez que David Villa tocaba el balón y el famoso “illa, illa, illa, Villa maravilla” no tardó en resonar en las gradas gijonesas. Pero ‘el Guaje’ no era el único ovacionado. Las genialidades de Iniesta o los recortes de Silva, los más destacados del encuentro, también eran recibidos con aplausos. Precisamente el manchego, uno de los jugadores más queridos en toda España, fue el otro gran protagonista de la noche entre la afición asturiana.
Entre pases en el centro del campo, centros sin rematador, incorporaciones de Arbeloa y Jordi Alba por las bandas y disparos desde fuera del área que no inquietaron a Mäempää transcurría el primer período. Los minutos avanzaban y el ánimo no decaía en la grada, impulsado por los redobles de tambor de Manolo, “el del bombo”, que recorría la grada gijonesa entre ovaciones.
El público ansiaba que España abriera el marcador y cada llegada levantaba a los espectadores más inquietos de sus asientos. Un disparo de Iniesta que se fue a las manos de Mäempää, un lanzamiento de Cazorla que se envenenó y a punto estuvo de colarse en la portería y un remate desviado de Sergio Ramos fueron las mejores oportunidades. Finlandia, por su parte, apenas inquietó a Víctor Valdés, que pasó un primer tiempo muy tranquilo.
España no podía estirar más las líneas; en muchos momentos del partido, sólo el guardameta catalán permanecía en la mitad del campo española. Defensa adelantada, laterales expeditivos, posesión del esférico,... Todo lo necesario para ganar un partido lo estaba poniendo en práctica la Roja. Todo, salvo marcar un gol. A punto estuvo de lograrlo Iniesta en el minuto cuarenta y dos, con un potente disparo que obligó a Mäempää a estirarse para evitar que se colara en su red. 

Gol y apagón nacional 
El panorama cambió ligeramente tras el descanso. Del Bosque dio entrada a Pedro, que ocupó el hueco de Santi Cazorla. Aplausos para el de Lugo de Llanera, que había dispuesto de alguna que otra ocasión en la primera parte. Parecía que el guión del juego era el mismo que el del primer tiempo, pero algo iba a cambiar cinco minutos después. Balón al segundo palo que cuelga Silva desde el córner derecho y cabezazo de Sergio Ramos que se cuela en la meta de Mäempää con cierto suspense. Mejor centenario imposible para el central del Real Madrid, que anotaba su noveno tanto con la camiseta de la selección española.
Foto: El Comercio
Pese al tanto español, el partido empezó a entrar en una fase desanimada y hasta soporífera en algunos momentos. Para tratar de amenizar el juego, una ola gigante recorrió las cuatro gradas de El Molinón durante casi cinco minutos. Hasta los aficionados de la selección finlandesa se sumaron a la marea de manos alzadas.
La posesión de España era aplastante, llegando a tener un 87%. Finlandia, con el 13% restante y todos sus jugadores concentrados en defender, apenas conseguía hilar alguna jugada peligrosa. El único jugador que estaba más libre, preparado para montar un contragolpe en cualquier momento era Pukki, el ex futbolista del Sevilla Atlético y ahora en las filas de Schalke 04. 
Foto: El Comercio
En medio del ambiente festivo que se vivía en El Molinón hubo un momento en que los pitos se dejaron notar. Fue en el minuto sesenta y cinco, cuando Del Bosque decidió retirar a David Villa del campo para meter a Álvaro Negredo. La afición local no entendió el cambio, pero despidió a su Guaje con una tremenda ovación. El público se puso en pie para aplaudir al ’7’ de la Roja, que diez años después, había vuelto a jugar como local en el que fuera su estadio. Aunque lo había intentado hasta la extenuación, Villa se iba de El Molinón sin su gol.
Pasada la media hora de juego de la segunda parte, Finlandia comenzó a estirar tímidamente su línea ofensiva y a provocar más de un susto en la afición, aprovechándose de los despistes defensivos, aunque sin remates claros. La sorpresa llegaba en el minuto setenta y nueve. Pukki recibe un balón a la espalda de la defensa, se va de Piqué y Ramos, encara a Valdés y empuja el cuero al fondo de la red. Todos los jugadores finlandeses que estaban sobre el campo, excepto Mäempää, corrieron a abrazar al autor del tanto que ponía las tablas en el marcador. Se hacía el silencio en el estadio gijonés, salvo en la esquina del fondo norte con la grada este, donde el medio millar de hinchas blanquiazules festejaban el gol por todo lo alto.
Foto: El Comercio
España trató de reaccionar y buscó un segundo gol que le diera la vuelta a la situación. Los de Vicente del Bosque necesitaban la victoria, de lo contrario estarían obligados a ganar en París a la selección francesa, para que no peligrara su clasificación de cara al Mundial de Brasil 2014. Pero el esfuerzo final fue en vano. Ni Negredo, ni el recién incorporado Juan Mata- también ovacionado por la hinchada asturiana- lograron espabilar al combinado nacional.
La última ocasión del encuentro fue un saque de esquina favorable a la Roja, que Mäempää logró blocar en medio del caos de jugadores que había en el área. Un pequeño barullo se formó en aquel momento, que acabaría con Silva y Moisander amonestados. Un lance del juego, sin más consecuencias.
Con el pitido final, la selección finlandesa al completo corrió el celebrar el trabajado punto con sus aficionados. Era un punto, pero el combinado escandinavo lo festejó como un auténtica victoria sobre la bicampeona de Europa y campeona del Mundo. Caras largas, por el contrario, en los jugadores españoles, que se fueron directamente al vestuario. Sólo unos pocos, entre ellos Gerard Piqué, se quedaron sobre el campo para aplaudir a la afición asturiana que, una vez más, había estado sobresaliente. La noticia positiva de la noche es que la Roja continúa invicta en El Molinón. Nunca ha perdido en sus nueve visitas al feudo gijonés.
Foto: El Comercio

17 de marzo de 2013

Lluvia de goles en El Molinón

Foto: El Comercio

El Sporting doblegó ayer al Barcelona B en un partido entretenido en el que se vieron hasta siete goles. Rafinha adelantó a los azulgranas al minuto de arrancar el encuentro y el equipo catalán se hizo con el dominio del juego. Los de Sandoval tardaron media hora en despertar, pero su explosiva reacción les permitió remontar antes del descanso gracias a los goles de Santi Jara y Bilic. El combinado asturiano se creció y realizó una sobresaliente segunda parte en la que Sangoy, Trejo y David Rodríguez sellaron la ‘manita’ al filial blaugrana. En el último suspiro, Espinosa hacía el 5-2 que lucía en el marcador tras el pitido final.
Sandoval repetía ante el Barça B el once de gala que goleó hace dos semanas al Girona, con la única variación de Borja López en lugar del sancionado Bernardo. Eusebio Sacristán, por su parte, realizó tres cambios con respecto al once que derrotó la pasada jornada al Córdoba: Masip por Bañuz en la portería, Lombán en el centro de la zaga junto a Muniesa e Ilie en la medular, que regresaba al equipo tras cumplir un encuentro de sanción.
El Sporting fue el encargado de iniciar el juego desde el círculo central de El Molinón. Y a los diecisiete segundos gozó de su primera ocasión de gol: un disparo de Sangoy desde fuera del área que salió rozando el poste izquierdo. Parecía que los de Sandoval habían salido enchufados, pero sólo fue un espejismo. Un minuto después, Rafinha, libre de marca, remataba un envío de Patric desde la banda derecha y conseguía el primer tanto del encuentro.
Un jarro de agua fría cayó sobre El Molinón y la atmósfera se tiñó de gris, a juego con el encapotado cielo que cubría Gijón y que desprendía una fina e incesante lluvia. El Barcelona B no tardó en hacerse con el dominio del esférico y se movía con plena libertad por el césped del estadio rojiblanco. Iniciando las jugadas desde atrás, el filial azulgrana trataba de llegar con peligro al área de Cuéllar, con Deulofeu como principal referente. Sergi Roberto organizaba el juego culé desde la medular, buscando los huecos que dejaban los gijoneses para hacer daño con las jugadas teledirigidas del cuadro catalán.
El Sporting intentaba despertarse, pero se le veía nervioso, incapaz de enlazar dos pases seguidos sin perder el balón. Sólo Nacho Cases y Cristian Bustos procuraban darle sentido al juego gijonés, pero les faltaban apoyos. Los primeros atisbos de reacción comenzaron a verse en torno al minuto diez, con dos tímidas llegadas rojiblancas: un envío de Trejo al que no llegó Santi Jara por poco y un centro- chut de Nacho Cases que se fue a las manos de Masip.

Foto: EFE
Los minutos se consumían entre llegadas sin concretar y pases fallados, con un claro dominio azulgrana, que parecía haberse relajado tras el tempranero gol del hijo de Mazinho. Hasta que llegó el minuto veinticinco y, con él, la jugada que marcaría el posterior desarrollo del partido. Una pérdida de Iván Hernández en el centro del campo desembocaba en un veloz contragolpe de Deulofeu, que se quedaba solo ante Cuéllar. Cuando todo apuntaba al tanto de la joven promesa azulgrana, el guardameta extremeño sacaba un pie prodigioso para rechazar su disparo. El balón le volvía a Deulofeu, que se escoraba a la derecha y volvía a intentarlo, pero apareció Lora para evitar que el balón se colara en su portería. 

Sonó el despertador 
La ocasión fallida de Deulofeu fue la mejor alarma para el Sporting, que comenzó a venirse arriba pasada la media hora del primer período. La pareja Cases- Bustos, afianzada en el mediocampo del Sporting, empezó a dar sus frutos al tiempo que Santi Jara y Trejo aparecían en el partido para inventar las jugadas de peligro. El único ‘pero’ del equipo asturiano estaba en la defensa, donde Iván y Borja no estaban teniendo su mejor día.

Foto: El Comercio
Avisó el cuadro gijonés en el minuto treinta con un gran contragolpe de Bilic y Sangoy. El argentino recibió el balón del ‘9’ rojiblanco y trató de devolverle la pared, pero la zaga culé rechazó el balón a saque de esquina. Sangoy colgaba el balón al área desde el córner e Iván remataba fuera. Poco después, Santi Jara controlaba un gran pase del central madrileño a la espalda de la defensa azulgrana y conectaba un disparo flojo, que se iba a las manos de Masip.
 La reacción asturiana se confirmaba en el minuto cuarenta y uno, precedida de una gran jugada de combinación del cuadro rojiblanco. Nacho Cases peinó un rechace de Muniesa, que Santi Jara recibía en la frontal del área. Sin pensárselo dos veces, el futbolista manchego golpeó el esférico, que trazó una parábola perfecta y se coló en la meta de Masip.
El Barça B no tuvo tiempo de encajar el tanto rojiblanco. Los de José Ramón Sandoval habían despertado y no querían volver a cerrar los ojos, así que buscaron la remontada. Y la encontrarían al filo del descanso. Lora cuelga el balón al área desde la banda derecha, Santi Jara no acierta a controlarlo, pero sí Bilic. El delantero croata logra darse media vuelta ante la presión de Lombán y conectar un disparo raso ajustado al palo izquierdo. Anotaba el segundo gol para el Sporting, que confirmaba la reacción, y el noveno en su cuenta particular.
Foto: El Comercio
El panorama no varió tras el tiempo de descanso y el combinado gijonés salió al terreno de juego con la ambición de incrementar su ventaja. Trejo pudo conseguirlo a los tres minutos de la reanudación, pero Lombán le arrebató el balón cuando ya se quedaba solo ante Masip.
Y del posible 3-1 se pasó al posible empate del Barcelona B. Deulofeu montó un súbito contragolpe y en dos zancadas se plantó en el área rojiblanca; alcanzó la línea de fondo y envío un pase de la muerte a Dongou, que el camerunés no fue capaz de rematar al fondo de la red.
El ritmo del encuentro mejoró en el segundo período y ya no había un único equipo sobre el terreno de juego. Sporting y Barça B peleaban cara a cara por llevarse la victoria y los rojiblancos luchaban incluso por arrebatarle el balón a su rival. Cristian Bustos tomó el mando en la medular, asumiendo las tareas de recuperación y obstrucción del juego culé, lo que le daba a Nacho Cases la libertad necesaria para incorporarse al ataque. El Barça B comenzó a sufrir y los nervios hicieron acto de presencia. El equipo de Eusebio empezó a fallar en los pases, lo que aprovechaban Santi Jara y Trejo para montar rápidos contragolpes. En el eje del ataque, el equipo ganó frescura con la entrada de David Rodríguez, que sustituyó a su rival en la ‘pelea’ por el pichichi rojiblanco: Mate Bilic. El delantero toledano fijó su punto de mira en la portería de Masip nada más pisar el césped de El Molinón. Él también quería su gol. 

Una fiesta rojiblanca 
La última media hora de juego se convirtió en una auténtica exhibición del Sporting. Los de Sandoval dieron una lección de desparpajo y efectividad en el área rival, desbordando la euforia en El Molinón.

Foto: El Comercio
El videomarcador señalaba el minuto sesenta y cinco cuando Santi Jara enviaba un pase entre líneas a Óscar Trejo, que el argentino controlaba en carrera y se internaba en el área; por la derecha se incorporaba su compatriota Sangoy. Con un suave toque con la puntera de la bota, Trejo picaba el balón por encima de la defensa blaugrana, un preciso centro que el ‘10’ rojiblanco culminaba con el interior del pie derecho. Preciosa jugada de los dos argentinos del Sporting que llevaba el 3-1 al electrónico de El Molinón.
Los de Eusebio Sacristán no quisieron bajar los brazos y buscaron recortar las distancias. Un remate de Dongou y un disparo raso de Deulofeu que acabaron en las manos de Cuéllar fueron las mejores ocasiones del filial culé. El técnico azulgrana dio entrada a Araujo y retiró a Ilie; delantero por centrocampista. Las intenciones del Barcelona B estaban claras. Sin embargo, la suerte no estuvo ayer del lado del filial. En el minuto setenta y cuatro Deulofeu gozaba de una inmejorable oportunidad para batir a Cuéllar pero, contra todo pronóstico, su disparo se estrellaba en la cruceta y salía rechazado. Siete minutos después era Cuéllar quien evitaba el 3-2, en un mano a mano con Sergi Roberto.

Foto: El Comercio
Fallaba el filial culé, pero no lo harían los rojiblancos. En el minuto ochenta y tres, Trejo recibía un pase de David Rodríguez, recorría con rapidez la banda izquierda y, tras recortar a Lombán, se internaba en el área, esquivaba la llegada de Rafinha y colocaba el balón en la escuadra derecha de la meta azulgrana. Golazo imparable para el guardameta Masip.
Pero la fiesta no se iba a acabar ahí. A los dos minutos, David Rodríguez se sumaba a la goleada rojiblanca y hacía la ‘manita’. Centro de Santi Jara desde el costado derecho que el talaverano cabeceaba, prácticamente desde el suelo, al fondo de las mallas. Noveno gol del delantero cedido por el Celta de Vigo. 
La alegría se desataba en las gradas de El Molinón que no festejaba cinco goles de su equipo desde el 5-4 al Cádiz de la temporada 06-07. El entusiasmo ni siquiera se apagó en el tiempo de descuento, cuando un golazo de Espinosa establecía el definitivo 5-2 en el marcador. El Sporting había doblegado al sexto clasificado después de empezar perdiendo el encuentro y encadenaba la segunda victoria consecutiva en su feudo.
Cuarenta puntos suman ya los gijoneses, que se quedan a ocho de los puestos de play off de ascenso a Primera División; un sueño que los más optimistas empiezan a ver posible. El Barcelona B, por su parte, pone fin a una racha de tres partidos sin conocer la derrota y desciende a la séptima posición.
Foto: El Comercio

Ficha técnica 
Sporting de Gijón: Cuéllar; Lora, Iván, Borja López, Canella; Cases, Bustos, Trejo (Carmona, min. 84); Sangoy (Casquero, min. 75), Bilic (David Rodríguez, min. 63) y Santi Jara. 
FC Barcelona B: Masip; Patric, Lombán, Muniesa, Planas; Ilie (Araujo, min. 71), Sergi Roberto (Espinosa, min. 82), Rafinha; Deulofeu, Luis Alberto y Dongou (Román, min. 75). 
Goles: 0-1 Rafinha (1’). 1-1 Santi Jara (41’). 2-1 Bilic (45’). 3-1 Sangoy (65’). 4-1 Trejo (83’). 5-1 David R. (85’). 5-2 Espinosa (90’). 
Árbitro: Iñaki Vicandi Garrido (comité vasco). Tuvo un partido de guante blanco, sin acciones polémicas. Amonestó con tarjeta amarilla a Iván, Borja y Lora, por el Sporting, y a Sergi Roberto, por el Barcelona B. 
Incidencias: Partido correspondiente a la 29ª jornada en la Liga Adelante, disputado en El Molinón ante 16.124 espectadores. El Barcelona B lució su segunda equipación y el Sporting jugó con su indumentaria habitual.

16 de marzo de 2013

El Sporting recibe al filial soñador


Foto: El Comercio
El Barcelona B visita esta tarde El Molinón (18.00 horas) con el firme objetivo de prolongar su dinámica positiva y seguir escalando posiciones en la clasificación. El filial que dirige Eusebio Sacristán quiere seguir la estela del Barça B de la temporada 10-11, en la logró un meritorio tercer puesto. Enfrente, el Sporting buscará encadenar el segundo triunfo consecutivo en su estadio y resarcirse de la derrota ante el Villarreal de la pasada jornada. Los de Sandoval tienen una complicada papeleta ante los azulgrana, el equipo más goleador de Segunda División, pero también el más goleado.
El técnico rojiblanco tendrá que recomponer de nuevo su defensa para el encuentro ante el Barcelona B. Bernardo, una pieza clave en el equipo desde su llegada, vio la quinta cartulina amarilla ante el Villarreal y se perderá su primer partido con el Sporting. Borja López será el encargado de sustituirle, formando pareja en el centro de la zaga con Iván Hernández. La otra novedad del once inicial podría estar en el lateral derecho, donde Alberto Lora apunta a titular, tras cumplir en El Madrigal un partido de sanción por ciclo de amarillas. El madrileño, en detrimento del central colombiano, es la única novedad en la lista de convocados de Sandoval, de la que vuelve a quedarse fuera Mandi. Tampoco están Mendy, que continúa recuperándose de una rotura fibrilar, ni Ricardo, aquejado de un proceso vírico. Completan la convocatoria: Juan Pablo, Cuéllar, Luis Hernández, Casquero, Juan Muñiz, Bilic, Sangoy, Lora, Iván Hernández, Canella, David Rodríguez, Carmona, Borja López, Nacho Cases, Cristian Bustos, Trejo, Guerrero y Santi Jara.

Sporting 4- Girona 0 (Foto: RSG Oficial)
Después de veinte jornadas, parece que Sandoval por fin ha encontrado un once base y repetirá la alineación que ya mostró ante Girona y Villarreal, con el único cambio de Borja López por Bernardo: Cuéllar; Lora, Iván, Borja, Canella; Cases, Bustos, Trejo; Santi Jara, Bilic y Sangoy. La idea es clara: Mantener el estilo de juego que se venía desarrollando en las últimas jornadas, en las que se ha visto a un Sporting más unido, firme y combinativo. «Tiene que ser un partido en el que estemos juntos, muy solidarios, también cuando no tengamos el balón. Tenemos que ser muy agresivos a la hora de la presión para que no puedan hacer su juego», explicaba el de Humanes ayer y añadía que el objetivo «evitar que el partido sea un correcalles porque tienen jugadores que con espacios sería muy difícil pararlos». El entrenador rojiblanco espera a un Barcelona B muy ofensivo, un equipo que rara vez acaba un partido sin marcar; sin embargo, también juega a favor del Sporting que es el conjunto que más goles encaja de la categoría. «Tienen un enorme potencial ofensivo, pero también muestran fugas en su zaga. Su filosofía es la misma del primer equipo: te duerme hasta que te encuentra el espacio para echar mano de su capacidad goleadora, con gente que define muy bien».
Un equipo irregular, sólido en su feudo y más imprevisible a domicilio, que llega a Gijón después de tres jornadas consecutivas sin conocer la derrota y dispuestos a encadenar la cuarta. Pese a su juventud, se trata de un conjunto con las ideas muy claras, ambicioso y que sueña con hacer una temporada sobresaliente, como la que realizaron hace dos años, a las órdenes de Luis Enrique. Así se presenta el Barcelona B horas antes de enfrentarse al Sporting en El Molinón. El combinado de Eusebio Sacristán, sexto en la tabla, intentará doblegar a los gijoneses, como ya hizo en la primera vuelta. En el Mini Estadi, los azulgrana golearon al Sporting (3-0), que dirigía por aquel entonces Manolo Sánchez Murias. Cinco meses después, la figura visible del banquillo ha cambiado y el equipo ha experimentado notables cambios y una cierta mejoría. El filial blaugrana viene dispuesto a comprobarlo y ha viajado a tierras astures  con todas sus piezas clave. Las únicas bajas del combinado catalán son Kiko Femenía y Lobato, que se han quedado fuera por lesión, y Agostinho Cá y Edgar Ié, por decisión técnica, además de Grimaldo y Juste, los lesionados de larga duración. La buena noticia es el regreso de Ilie, tras cumplir un encuentro de sanción. Integran la lista de dieciocho convocados: Masip, Bañuz (guardametas); Balliu, Sergi Gómez, Planas, Lombán, Muniesa (defensas); Ilie, Espinosa, Sergi Roberto, Rafinha, Patric, Luis Alberto (centrocampistas) y Deulofeu, Gus Ledes, Araujo, Juan Román y Dongou (delanteros).

Foto: FC Barcelona
«Nos hace ilusión jugar en El Molinón y hacer un buen partido para poder mostrar nuestro juego. Tendremos que trabajar bien pero estamos preparados». Eusebio Sacristán no escondía en la rueda de prensa que su equipo está muy motivado ante la visita a «un rival de prestigio», como define el catalán al Sporting. El técnico azulgrana hacía hincapié durante la rueda de prensa en la gran mejoría que se percibe en el combinado asturiano en las últimas jornadas, por lo que espera que su equipo salga a competir con intensidad y sin ningún tipo de confianzas. «Empezaron mal pero han sabido mejorar la situación. Ante nosotros volverán a intentar confirmar esta mejoría». Eusebio también tenía palabras para un jugador al que conoce muy bien y que afrontará un partido especial esta tarde ante sus ex compañeros: «Carmona dejó huella en el vestuario. Es un jugador con una enorme calidad que encaja muy bien en el Sporting. Le deseamos lo mejor».
El colegiado del encuentro será Iñaki Vikandi Garrido, del comité vasco. El joven árbitro (26 años) de Portugalete dirigirá por cuarta vez al Barcelona B y por segunda al Sporting. En lo que va de temporada ha arbitrado quince encuentros, con un balance de seis victorias locales, seis triunfos visitantes y tres empates. En cuanto a las amonestaciones, ha mostrado 76 cartulinas en lo que va de Liga, que hacen una media de 5.07 tarjetas por partido. 

Dos precedentes en tierras gijonesas

El Barcelona B visita por tercera vez en su historia El Molinón, un campo en el que nunca ha conseguido puntuar. Ha pasado más de una década desde su último enfrentamiento, que se vivió durante la temporada 98-99. El Sporting se impuso por dos goles a uno en aquel encuentro, con tantos de Cobas y Cherischev.
Hay que remontarse a la campaña 76-77 para encontrar el primer duelo entre el filial azulgrana y el combinado rojiblanco, un partido que se llevaría el Sporting por 3-1, con goles de Ciriaco, Quini y Ferrero. Eran los años precedentes de la época dorada del Sporting.