23 de marzo de 2013

Una fiesta agridulce en El Molinón


Foto: LNE
Que en Gijón se respira un gran ambiente de fútbol lo sabe todo el mundo. Lo sabía Villa antes de aterrizar con la Roja en el aeropuerto de Ranón y ver un gran despliegue de aficionados esperando para recibirles; lo sabían Iniesta y Sergio Ramos, que ya habían jugado como visitantes en Gijón y conocían de sobra el potencial de la afición asturiana; también Mata y Santi Cazorla, que seguramente vivieron de pequeños los derbis entre Real Oviedo y Sporting, la fiesta del fútbol asturiano. Incluso De Gea o Isco ya habían pisado en alguna ocasión el estadio gijonés y sentido el olor a fútbol que irradia Gijón.
Foto: LNE
También es de sobra conocido que la selección española levanta pasiones allí a donde va, ya sea Gijón, Roma o Buenos Aires. Pero desde que es bicampeona de Europa y campeona del Mundo, la Roja no había visitado Asturias y la expectación era máxima. Los veintitrés jugadores convocados y el cuerpo técnico, encabezado por Vicente del Bosque, lo iban a comprobar el jueves nada más poner los pies en territorio asturiano, tanto en el aeropuerto, como en el hotel de concentración. Todo el mundo quería un autógrafo de sus ídolos, pero Villa, Cazorla y Mata, los tres asturianos de la Roja- aunque Mata es oficialmente burgalés- eran los más solicitados.
Por las calles de Gijón, habitualmente teñidas de rojiblanco en los días de partido del Sporting, no dejaban de verse camisetas y bufandas con los colores de la selección española. La gente esperaba ansiosa el momento de ver a los campeones en acción. Así quedó patente el jueves por la tarde, durante el entrenamiento que el combinado nacional realizó en El Molinón. 20.000 personas llenaron el estadio gijonés, casi tantas como las que registra en los partidos del Sporting. Está claro que la Roja mueve a las masas.
Villa con Zaida, Olalla y Luca, sus tres hijos (El Comercio)
Acostumbrado en las últimas temporadas a jugar como visitante en El Molinón, David Villa era probablemente el más emocionado. Siempre es especial jugar con la camiseta de la selección, pero en esta ocasión más todavía. «Desde que salí de aquí, de El Molinón, del Sporting, soñaba con volver como local. Es verdad que he venido como visitante, pero son sensaciones diferentes. Es como venir a robar a tu propia casa». Tampoco Juan Mata podía ocultar su emoción por jugar como local en El Molinón, ya que hasta ahora siempre había pisado el césped gijonés como visitante. «Es un orgullo volver a casa, volver a jugar a Asturias, nos sentimos muy felices de ver a nuestra familia, amigos y el fútbol asturiano que se ilusiona con la selección». El jugador del Chelsea, formado en la cantera del Real Oviedo, aseguraba además que «la afición no va a ser del Sporting o del Oviedo, será de la selección». Lo mismo que sentirá el otro asturiano y exoviedista de la Roja: Santi Cazorla. 

Ambiente de gala en el pre-partido 
Se esperaba un lleno absoluto en  El Molinón para el encuentro entre España y Finlandia, el cuarto partido de la fase de clasificación para Brasil 2014. En las taquillas se podía ver el cartel de “entradas agotadas”. Todo estaba preparado para vivir una gran fiesta. Los aficionados comenzaron a acercarse a las inmediaciones del estadio casi tres horas antes del encuentro. No sólo españoles, también finlandeses que aprovecharon la cercanía de las vacaciones de Semana Santa para desplazarse hasta Gijón y apoyar a su selección. La ciudad asturiana no se teñía solo de rojo y amarillo, también de blanco y azul.
El aparcamiento de El Molinón y los más cercanos al estadio no tardaron en llenarse de coches. Una marea de camisetas, sombreros y bufandas llenaron de color rojigualdo el perímetro del estadio gijonés. Centenares de niños esperaban ansiosos el momento de entrar al campo; la mayoría de ellos sólo conocían los tiempos más recientes de la selección, en los que los éxitos habían llegado uno tras otro. Se podía ver la emoción en sus caras, deseosos de ver un gran partido de la Roja.
A una hora para el inicio del encuentro las gradas de El Molinón presentaban un inmejorable aspecto. Los flashes de las cámaras de fotos se veían por doquier y eso que aún no habían saltado los jugadores de la Roja al campo. Cuando los once elegidos por Del Bosque para salir como titulares abandonaron el vestuario y comenzaron el calentamiento, fueron recibidos con una gran ovación y los flashes se multiplicaron. Era una ocasión única y los aficionados querían inmortalizar el momento. Habían transcurrido ocho años desde la última visita de la selección española a El Molinón. El 17 de agosto de 2005, la Roja disputaba un amistoso contra Uruguay en el estadio gijonés; un partido preparatorio para la fase de clasificación de cara al Mundial de Alemania 2006. De los futbolistas que disputaron aquel encuentro, bajo las órdenes de Luis Aragonés, seis continúan vistiendo la elástica roja: Puyol, Reina, Xavi, Xabi Alonso, Torres y Sergio Ramos, pero sólo uno de ellos jugó ayer en El Molinón: Sergio Ramos, que salió de inicio ante Finlandia y celebró su 100º partido con la selección española. Y a sus 26 años el sevillano se convertía en el jugador europeo más joven en alcanzar la centena de encuentros con la selección absoluta.  
España 2- Uruguay 0 (2005). Foto: Mundo Deportivo

Que empiece la fiesta 
Finalizado el calentamiento de ambos equipos, los veintidós protagonistas se retiraron a sus respectivos vestuarios. Restaban diez minutos para que rodara el balón en El Molinón. El lleno era absoluto y la expectación no dejaba de aumentar. El colorido rojo y amarillo de las gradas contrastaba en la esquina del fondo norte con los tonos blanquiazules de los aficionados finlandeses, que no eran pocos. En torno a 500 hinchas de la selección de Finlandia animaban a su equipo en la grada reservada a los aficionados visitantes.
Foto: El Comercio
Justo antes de que los dos combinados nacionales saltaran al terreno de juego, los acordes del himno de la FIFA comenzaron a resonar por la megafonía de El Molinón. Manolo, “el del bombo” saltaba al terreno de juego en medio de una merecidísima ovación. El famoso hincha de la selección no se pierde ninguna cita de la Roja. A continuación salían los veintidós jugadores de España y Finlandia, encabezados por el trío arbitral. Un respetuoso silencio acompañó al himno de la selección finlandesa y, a continuación, las banderas y bufandas ondearon al viento mientras sonaba el himno español. Un ambiente increíble de fiesta que se echa de menos esta campaña en El Molinón.
Con puntualidad británica, el balón empezó a rodar en El Molinón. Finlandia puso el esférico en juego desde el círculo central, pero la posesión apenas le duró unos segundos. El combinado español se hizo con el dominio del partido en menos que canta un gallo y fijó su punto de mira en la portería que defendía Niki Mäempää. Sin embargo el equipo español desarrollaba un juego demasiado horizontal y le costaba atravesar el entramado defensivo de Finlandia. Encerrados en su mitad del campo, los hombres de Paatelainen jugaban con un claro 4-5-1. La línea de cinco jugadores por delante de la defensa complicaba el juego entre líneas de la selección, que tampoco encontraba solución en el juego por las bandas para llegar al área blanquiazul. Mucha posesión, pero nulas ocasiones de gol. Y eso que el partido había comenzado muy bien para los de Vicente del Bosque, con un centro de Cesc Fábregas que Moisander casi cuela en su propia portería. Pero sólo fue un espejismo.
Foto: El Comercio
El Molinón vibraba cada vez que David Villa tocaba el balón y el famoso “illa, illa, illa, Villa maravilla” no tardó en resonar en las gradas gijonesas. Pero ‘el Guaje’ no era el único ovacionado. Las genialidades de Iniesta o los recortes de Silva, los más destacados del encuentro, también eran recibidos con aplausos. Precisamente el manchego, uno de los jugadores más queridos en toda España, fue el otro gran protagonista de la noche entre la afición asturiana.
Entre pases en el centro del campo, centros sin rematador, incorporaciones de Arbeloa y Jordi Alba por las bandas y disparos desde fuera del área que no inquietaron a Mäempää transcurría el primer período. Los minutos avanzaban y el ánimo no decaía en la grada, impulsado por los redobles de tambor de Manolo, “el del bombo”, que recorría la grada gijonesa entre ovaciones.
El público ansiaba que España abriera el marcador y cada llegada levantaba a los espectadores más inquietos de sus asientos. Un disparo de Iniesta que se fue a las manos de Mäempää, un lanzamiento de Cazorla que se envenenó y a punto estuvo de colarse en la portería y un remate desviado de Sergio Ramos fueron las mejores oportunidades. Finlandia, por su parte, apenas inquietó a Víctor Valdés, que pasó un primer tiempo muy tranquilo.
España no podía estirar más las líneas; en muchos momentos del partido, sólo el guardameta catalán permanecía en la mitad del campo española. Defensa adelantada, laterales expeditivos, posesión del esférico,... Todo lo necesario para ganar un partido lo estaba poniendo en práctica la Roja. Todo, salvo marcar un gol. A punto estuvo de lograrlo Iniesta en el minuto cuarenta y dos, con un potente disparo que obligó a Mäempää a estirarse para evitar que se colara en su red. 

Gol y apagón nacional 
El panorama cambió ligeramente tras el descanso. Del Bosque dio entrada a Pedro, que ocupó el hueco de Santi Cazorla. Aplausos para el de Lugo de Llanera, que había dispuesto de alguna que otra ocasión en la primera parte. Parecía que el guión del juego era el mismo que el del primer tiempo, pero algo iba a cambiar cinco minutos después. Balón al segundo palo que cuelga Silva desde el córner derecho y cabezazo de Sergio Ramos que se cuela en la meta de Mäempää con cierto suspense. Mejor centenario imposible para el central del Real Madrid, que anotaba su noveno tanto con la camiseta de la selección española.
Foto: El Comercio
Pese al tanto español, el partido empezó a entrar en una fase desanimada y hasta soporífera en algunos momentos. Para tratar de amenizar el juego, una ola gigante recorrió las cuatro gradas de El Molinón durante casi cinco minutos. Hasta los aficionados de la selección finlandesa se sumaron a la marea de manos alzadas.
La posesión de España era aplastante, llegando a tener un 87%. Finlandia, con el 13% restante y todos sus jugadores concentrados en defender, apenas conseguía hilar alguna jugada peligrosa. El único jugador que estaba más libre, preparado para montar un contragolpe en cualquier momento era Pukki, el ex futbolista del Sevilla Atlético y ahora en las filas de Schalke 04. 
Foto: El Comercio
En medio del ambiente festivo que se vivía en El Molinón hubo un momento en que los pitos se dejaron notar. Fue en el minuto sesenta y cinco, cuando Del Bosque decidió retirar a David Villa del campo para meter a Álvaro Negredo. La afición local no entendió el cambio, pero despidió a su Guaje con una tremenda ovación. El público se puso en pie para aplaudir al ’7’ de la Roja, que diez años después, había vuelto a jugar como local en el que fuera su estadio. Aunque lo había intentado hasta la extenuación, Villa se iba de El Molinón sin su gol.
Pasada la media hora de juego de la segunda parte, Finlandia comenzó a estirar tímidamente su línea ofensiva y a provocar más de un susto en la afición, aprovechándose de los despistes defensivos, aunque sin remates claros. La sorpresa llegaba en el minuto setenta y nueve. Pukki recibe un balón a la espalda de la defensa, se va de Piqué y Ramos, encara a Valdés y empuja el cuero al fondo de la red. Todos los jugadores finlandeses que estaban sobre el campo, excepto Mäempää, corrieron a abrazar al autor del tanto que ponía las tablas en el marcador. Se hacía el silencio en el estadio gijonés, salvo en la esquina del fondo norte con la grada este, donde el medio millar de hinchas blanquiazules festejaban el gol por todo lo alto.
Foto: El Comercio
España trató de reaccionar y buscó un segundo gol que le diera la vuelta a la situación. Los de Vicente del Bosque necesitaban la victoria, de lo contrario estarían obligados a ganar en París a la selección francesa, para que no peligrara su clasificación de cara al Mundial de Brasil 2014. Pero el esfuerzo final fue en vano. Ni Negredo, ni el recién incorporado Juan Mata- también ovacionado por la hinchada asturiana- lograron espabilar al combinado nacional.
La última ocasión del encuentro fue un saque de esquina favorable a la Roja, que Mäempää logró blocar en medio del caos de jugadores que había en el área. Un pequeño barullo se formó en aquel momento, que acabaría con Silva y Moisander amonestados. Un lance del juego, sin más consecuencias.
Con el pitido final, la selección finlandesa al completo corrió el celebrar el trabajado punto con sus aficionados. Era un punto, pero el combinado escandinavo lo festejó como un auténtica victoria sobre la bicampeona de Europa y campeona del Mundo. Caras largas, por el contrario, en los jugadores españoles, que se fueron directamente al vestuario. Sólo unos pocos, entre ellos Gerard Piqué, se quedaron sobre el campo para aplaudir a la afición asturiana que, una vez más, había estado sobresaliente. La noticia positiva de la noche es que la Roja continúa invicta en El Molinón. Nunca ha perdido en sus nueve visitas al feudo gijonés.
Foto: El Comercio

17 de marzo de 2013

Lluvia de goles en El Molinón

Foto: El Comercio

El Sporting doblegó ayer al Barcelona B en un partido entretenido en el que se vieron hasta siete goles. Rafinha adelantó a los azulgranas al minuto de arrancar el encuentro y el equipo catalán se hizo con el dominio del juego. Los de Sandoval tardaron media hora en despertar, pero su explosiva reacción les permitió remontar antes del descanso gracias a los goles de Santi Jara y Bilic. El combinado asturiano se creció y realizó una sobresaliente segunda parte en la que Sangoy, Trejo y David Rodríguez sellaron la ‘manita’ al filial blaugrana. En el último suspiro, Espinosa hacía el 5-2 que lucía en el marcador tras el pitido final.
Sandoval repetía ante el Barça B el once de gala que goleó hace dos semanas al Girona, con la única variación de Borja López en lugar del sancionado Bernardo. Eusebio Sacristán, por su parte, realizó tres cambios con respecto al once que derrotó la pasada jornada al Córdoba: Masip por Bañuz en la portería, Lombán en el centro de la zaga junto a Muniesa e Ilie en la medular, que regresaba al equipo tras cumplir un encuentro de sanción.
El Sporting fue el encargado de iniciar el juego desde el círculo central de El Molinón. Y a los diecisiete segundos gozó de su primera ocasión de gol: un disparo de Sangoy desde fuera del área que salió rozando el poste izquierdo. Parecía que los de Sandoval habían salido enchufados, pero sólo fue un espejismo. Un minuto después, Rafinha, libre de marca, remataba un envío de Patric desde la banda derecha y conseguía el primer tanto del encuentro.
Un jarro de agua fría cayó sobre El Molinón y la atmósfera se tiñó de gris, a juego con el encapotado cielo que cubría Gijón y que desprendía una fina e incesante lluvia. El Barcelona B no tardó en hacerse con el dominio del esférico y se movía con plena libertad por el césped del estadio rojiblanco. Iniciando las jugadas desde atrás, el filial azulgrana trataba de llegar con peligro al área de Cuéllar, con Deulofeu como principal referente. Sergi Roberto organizaba el juego culé desde la medular, buscando los huecos que dejaban los gijoneses para hacer daño con las jugadas teledirigidas del cuadro catalán.
El Sporting intentaba despertarse, pero se le veía nervioso, incapaz de enlazar dos pases seguidos sin perder el balón. Sólo Nacho Cases y Cristian Bustos procuraban darle sentido al juego gijonés, pero les faltaban apoyos. Los primeros atisbos de reacción comenzaron a verse en torno al minuto diez, con dos tímidas llegadas rojiblancas: un envío de Trejo al que no llegó Santi Jara por poco y un centro- chut de Nacho Cases que se fue a las manos de Masip.

Foto: EFE
Los minutos se consumían entre llegadas sin concretar y pases fallados, con un claro dominio azulgrana, que parecía haberse relajado tras el tempranero gol del hijo de Mazinho. Hasta que llegó el minuto veinticinco y, con él, la jugada que marcaría el posterior desarrollo del partido. Una pérdida de Iván Hernández en el centro del campo desembocaba en un veloz contragolpe de Deulofeu, que se quedaba solo ante Cuéllar. Cuando todo apuntaba al tanto de la joven promesa azulgrana, el guardameta extremeño sacaba un pie prodigioso para rechazar su disparo. El balón le volvía a Deulofeu, que se escoraba a la derecha y volvía a intentarlo, pero apareció Lora para evitar que el balón se colara en su portería. 

Sonó el despertador 
La ocasión fallida de Deulofeu fue la mejor alarma para el Sporting, que comenzó a venirse arriba pasada la media hora del primer período. La pareja Cases- Bustos, afianzada en el mediocampo del Sporting, empezó a dar sus frutos al tiempo que Santi Jara y Trejo aparecían en el partido para inventar las jugadas de peligro. El único ‘pero’ del equipo asturiano estaba en la defensa, donde Iván y Borja no estaban teniendo su mejor día.

Foto: El Comercio
Avisó el cuadro gijonés en el minuto treinta con un gran contragolpe de Bilic y Sangoy. El argentino recibió el balón del ‘9’ rojiblanco y trató de devolverle la pared, pero la zaga culé rechazó el balón a saque de esquina. Sangoy colgaba el balón al área desde el córner e Iván remataba fuera. Poco después, Santi Jara controlaba un gran pase del central madrileño a la espalda de la defensa azulgrana y conectaba un disparo flojo, que se iba a las manos de Masip.
 La reacción asturiana se confirmaba en el minuto cuarenta y uno, precedida de una gran jugada de combinación del cuadro rojiblanco. Nacho Cases peinó un rechace de Muniesa, que Santi Jara recibía en la frontal del área. Sin pensárselo dos veces, el futbolista manchego golpeó el esférico, que trazó una parábola perfecta y se coló en la meta de Masip.
El Barça B no tuvo tiempo de encajar el tanto rojiblanco. Los de José Ramón Sandoval habían despertado y no querían volver a cerrar los ojos, así que buscaron la remontada. Y la encontrarían al filo del descanso. Lora cuelga el balón al área desde la banda derecha, Santi Jara no acierta a controlarlo, pero sí Bilic. El delantero croata logra darse media vuelta ante la presión de Lombán y conectar un disparo raso ajustado al palo izquierdo. Anotaba el segundo gol para el Sporting, que confirmaba la reacción, y el noveno en su cuenta particular.
Foto: El Comercio
El panorama no varió tras el tiempo de descanso y el combinado gijonés salió al terreno de juego con la ambición de incrementar su ventaja. Trejo pudo conseguirlo a los tres minutos de la reanudación, pero Lombán le arrebató el balón cuando ya se quedaba solo ante Masip.
Y del posible 3-1 se pasó al posible empate del Barcelona B. Deulofeu montó un súbito contragolpe y en dos zancadas se plantó en el área rojiblanca; alcanzó la línea de fondo y envío un pase de la muerte a Dongou, que el camerunés no fue capaz de rematar al fondo de la red.
El ritmo del encuentro mejoró en el segundo período y ya no había un único equipo sobre el terreno de juego. Sporting y Barça B peleaban cara a cara por llevarse la victoria y los rojiblancos luchaban incluso por arrebatarle el balón a su rival. Cristian Bustos tomó el mando en la medular, asumiendo las tareas de recuperación y obstrucción del juego culé, lo que le daba a Nacho Cases la libertad necesaria para incorporarse al ataque. El Barça B comenzó a sufrir y los nervios hicieron acto de presencia. El equipo de Eusebio empezó a fallar en los pases, lo que aprovechaban Santi Jara y Trejo para montar rápidos contragolpes. En el eje del ataque, el equipo ganó frescura con la entrada de David Rodríguez, que sustituyó a su rival en la ‘pelea’ por el pichichi rojiblanco: Mate Bilic. El delantero toledano fijó su punto de mira en la portería de Masip nada más pisar el césped de El Molinón. Él también quería su gol. 

Una fiesta rojiblanca 
La última media hora de juego se convirtió en una auténtica exhibición del Sporting. Los de Sandoval dieron una lección de desparpajo y efectividad en el área rival, desbordando la euforia en El Molinón.

Foto: El Comercio
El videomarcador señalaba el minuto sesenta y cinco cuando Santi Jara enviaba un pase entre líneas a Óscar Trejo, que el argentino controlaba en carrera y se internaba en el área; por la derecha se incorporaba su compatriota Sangoy. Con un suave toque con la puntera de la bota, Trejo picaba el balón por encima de la defensa blaugrana, un preciso centro que el ‘10’ rojiblanco culminaba con el interior del pie derecho. Preciosa jugada de los dos argentinos del Sporting que llevaba el 3-1 al electrónico de El Molinón.
Los de Eusebio Sacristán no quisieron bajar los brazos y buscaron recortar las distancias. Un remate de Dongou y un disparo raso de Deulofeu que acabaron en las manos de Cuéllar fueron las mejores ocasiones del filial culé. El técnico azulgrana dio entrada a Araujo y retiró a Ilie; delantero por centrocampista. Las intenciones del Barcelona B estaban claras. Sin embargo, la suerte no estuvo ayer del lado del filial. En el minuto setenta y cuatro Deulofeu gozaba de una inmejorable oportunidad para batir a Cuéllar pero, contra todo pronóstico, su disparo se estrellaba en la cruceta y salía rechazado. Siete minutos después era Cuéllar quien evitaba el 3-2, en un mano a mano con Sergi Roberto.

Foto: El Comercio
Fallaba el filial culé, pero no lo harían los rojiblancos. En el minuto ochenta y tres, Trejo recibía un pase de David Rodríguez, recorría con rapidez la banda izquierda y, tras recortar a Lombán, se internaba en el área, esquivaba la llegada de Rafinha y colocaba el balón en la escuadra derecha de la meta azulgrana. Golazo imparable para el guardameta Masip.
Pero la fiesta no se iba a acabar ahí. A los dos minutos, David Rodríguez se sumaba a la goleada rojiblanca y hacía la ‘manita’. Centro de Santi Jara desde el costado derecho que el talaverano cabeceaba, prácticamente desde el suelo, al fondo de las mallas. Noveno gol del delantero cedido por el Celta de Vigo. 
La alegría se desataba en las gradas de El Molinón que no festejaba cinco goles de su equipo desde el 5-4 al Cádiz de la temporada 06-07. El entusiasmo ni siquiera se apagó en el tiempo de descuento, cuando un golazo de Espinosa establecía el definitivo 5-2 en el marcador. El Sporting había doblegado al sexto clasificado después de empezar perdiendo el encuentro y encadenaba la segunda victoria consecutiva en su feudo.
Cuarenta puntos suman ya los gijoneses, que se quedan a ocho de los puestos de play off de ascenso a Primera División; un sueño que los más optimistas empiezan a ver posible. El Barcelona B, por su parte, pone fin a una racha de tres partidos sin conocer la derrota y desciende a la séptima posición.
Foto: El Comercio

Ficha técnica 
Sporting de Gijón: Cuéllar; Lora, Iván, Borja López, Canella; Cases, Bustos, Trejo (Carmona, min. 84); Sangoy (Casquero, min. 75), Bilic (David Rodríguez, min. 63) y Santi Jara. 
FC Barcelona B: Masip; Patric, Lombán, Muniesa, Planas; Ilie (Araujo, min. 71), Sergi Roberto (Espinosa, min. 82), Rafinha; Deulofeu, Luis Alberto y Dongou (Román, min. 75). 
Goles: 0-1 Rafinha (1’). 1-1 Santi Jara (41’). 2-1 Bilic (45’). 3-1 Sangoy (65’). 4-1 Trejo (83’). 5-1 David R. (85’). 5-2 Espinosa (90’). 
Árbitro: Iñaki Vicandi Garrido (comité vasco). Tuvo un partido de guante blanco, sin acciones polémicas. Amonestó con tarjeta amarilla a Iván, Borja y Lora, por el Sporting, y a Sergi Roberto, por el Barcelona B. 
Incidencias: Partido correspondiente a la 29ª jornada en la Liga Adelante, disputado en El Molinón ante 16.124 espectadores. El Barcelona B lució su segunda equipación y el Sporting jugó con su indumentaria habitual.

16 de marzo de 2013

El Sporting recibe al filial soñador


Foto: El Comercio
El Barcelona B visita esta tarde El Molinón (18.00 horas) con el firme objetivo de prolongar su dinámica positiva y seguir escalando posiciones en la clasificación. El filial que dirige Eusebio Sacristán quiere seguir la estela del Barça B de la temporada 10-11, en la logró un meritorio tercer puesto. Enfrente, el Sporting buscará encadenar el segundo triunfo consecutivo en su estadio y resarcirse de la derrota ante el Villarreal de la pasada jornada. Los de Sandoval tienen una complicada papeleta ante los azulgrana, el equipo más goleador de Segunda División, pero también el más goleado.
El técnico rojiblanco tendrá que recomponer de nuevo su defensa para el encuentro ante el Barcelona B. Bernardo, una pieza clave en el equipo desde su llegada, vio la quinta cartulina amarilla ante el Villarreal y se perderá su primer partido con el Sporting. Borja López será el encargado de sustituirle, formando pareja en el centro de la zaga con Iván Hernández. La otra novedad del once inicial podría estar en el lateral derecho, donde Alberto Lora apunta a titular, tras cumplir en El Madrigal un partido de sanción por ciclo de amarillas. El madrileño, en detrimento del central colombiano, es la única novedad en la lista de convocados de Sandoval, de la que vuelve a quedarse fuera Mandi. Tampoco están Mendy, que continúa recuperándose de una rotura fibrilar, ni Ricardo, aquejado de un proceso vírico. Completan la convocatoria: Juan Pablo, Cuéllar, Luis Hernández, Casquero, Juan Muñiz, Bilic, Sangoy, Lora, Iván Hernández, Canella, David Rodríguez, Carmona, Borja López, Nacho Cases, Cristian Bustos, Trejo, Guerrero y Santi Jara.

Sporting 4- Girona 0 (Foto: RSG Oficial)
Después de veinte jornadas, parece que Sandoval por fin ha encontrado un once base y repetirá la alineación que ya mostró ante Girona y Villarreal, con el único cambio de Borja López por Bernardo: Cuéllar; Lora, Iván, Borja, Canella; Cases, Bustos, Trejo; Santi Jara, Bilic y Sangoy. La idea es clara: Mantener el estilo de juego que se venía desarrollando en las últimas jornadas, en las que se ha visto a un Sporting más unido, firme y combinativo. «Tiene que ser un partido en el que estemos juntos, muy solidarios, también cuando no tengamos el balón. Tenemos que ser muy agresivos a la hora de la presión para que no puedan hacer su juego», explicaba el de Humanes ayer y añadía que el objetivo «evitar que el partido sea un correcalles porque tienen jugadores que con espacios sería muy difícil pararlos». El entrenador rojiblanco espera a un Barcelona B muy ofensivo, un equipo que rara vez acaba un partido sin marcar; sin embargo, también juega a favor del Sporting que es el conjunto que más goles encaja de la categoría. «Tienen un enorme potencial ofensivo, pero también muestran fugas en su zaga. Su filosofía es la misma del primer equipo: te duerme hasta que te encuentra el espacio para echar mano de su capacidad goleadora, con gente que define muy bien».
Un equipo irregular, sólido en su feudo y más imprevisible a domicilio, que llega a Gijón después de tres jornadas consecutivas sin conocer la derrota y dispuestos a encadenar la cuarta. Pese a su juventud, se trata de un conjunto con las ideas muy claras, ambicioso y que sueña con hacer una temporada sobresaliente, como la que realizaron hace dos años, a las órdenes de Luis Enrique. Así se presenta el Barcelona B horas antes de enfrentarse al Sporting en El Molinón. El combinado de Eusebio Sacristán, sexto en la tabla, intentará doblegar a los gijoneses, como ya hizo en la primera vuelta. En el Mini Estadi, los azulgrana golearon al Sporting (3-0), que dirigía por aquel entonces Manolo Sánchez Murias. Cinco meses después, la figura visible del banquillo ha cambiado y el equipo ha experimentado notables cambios y una cierta mejoría. El filial blaugrana viene dispuesto a comprobarlo y ha viajado a tierras astures  con todas sus piezas clave. Las únicas bajas del combinado catalán son Kiko Femenía y Lobato, que se han quedado fuera por lesión, y Agostinho Cá y Edgar Ié, por decisión técnica, además de Grimaldo y Juste, los lesionados de larga duración. La buena noticia es el regreso de Ilie, tras cumplir un encuentro de sanción. Integran la lista de dieciocho convocados: Masip, Bañuz (guardametas); Balliu, Sergi Gómez, Planas, Lombán, Muniesa (defensas); Ilie, Espinosa, Sergi Roberto, Rafinha, Patric, Luis Alberto (centrocampistas) y Deulofeu, Gus Ledes, Araujo, Juan Román y Dongou (delanteros).

Foto: FC Barcelona
«Nos hace ilusión jugar en El Molinón y hacer un buen partido para poder mostrar nuestro juego. Tendremos que trabajar bien pero estamos preparados». Eusebio Sacristán no escondía en la rueda de prensa que su equipo está muy motivado ante la visita a «un rival de prestigio», como define el catalán al Sporting. El técnico azulgrana hacía hincapié durante la rueda de prensa en la gran mejoría que se percibe en el combinado asturiano en las últimas jornadas, por lo que espera que su equipo salga a competir con intensidad y sin ningún tipo de confianzas. «Empezaron mal pero han sabido mejorar la situación. Ante nosotros volverán a intentar confirmar esta mejoría». Eusebio también tenía palabras para un jugador al que conoce muy bien y que afrontará un partido especial esta tarde ante sus ex compañeros: «Carmona dejó huella en el vestuario. Es un jugador con una enorme calidad que encaja muy bien en el Sporting. Le deseamos lo mejor».
El colegiado del encuentro será Iñaki Vikandi Garrido, del comité vasco. El joven árbitro (26 años) de Portugalete dirigirá por cuarta vez al Barcelona B y por segunda al Sporting. En lo que va de temporada ha arbitrado quince encuentros, con un balance de seis victorias locales, seis triunfos visitantes y tres empates. En cuanto a las amonestaciones, ha mostrado 76 cartulinas en lo que va de Liga, que hacen una media de 5.07 tarjetas por partido. 

Dos precedentes en tierras gijonesas

El Barcelona B visita por tercera vez en su historia El Molinón, un campo en el que nunca ha conseguido puntuar. Ha pasado más de una década desde su último enfrentamiento, que se vivió durante la temporada 98-99. El Sporting se impuso por dos goles a uno en aquel encuentro, con tantos de Cobas y Cherischev.
Hay que remontarse a la campaña 76-77 para encontrar el primer duelo entre el filial azulgrana y el combinado rojiblanco, un partido que se llevaría el Sporting por 3-1, con goles de Ciriaco, Quini y Ferrero. Eran los años precedentes de la época dorada del Sporting.

10 de marzo de 2013

Uche canta el cumpleaños feliz en el descuento

Foto: Marca.com
El Villarreal le puso la guinda a la celebración de su 90º aniversario con una gran victoria sobre el Sporting de Gijón, en un encuentro bastante igualado que se decidió a falta de cinco segundos para el final. Los de Marcelino García impusieron su dominio desde el primer minuto, merced a un Sporting que salió dormido al césped de El Madrigal. Uche adelantó al Submarino amarillo a los treinta y siete minutos, pero los de Sandoval no se quedaron atrás y despertaron en el segundo tiempo. Sangoy puso las tablas en el marcador en el minuto sesenta y seis y le daba alas al combinado rojiblanco. El intenso tramo final del encuentro le pasó factura al Sporting y el Villarreal lo aprovechó para rematar a su rival. En el minuto noventa y dos Uche volvía a batir a Cuéllar y le daba la victoria al Submarino amarillo.
Se respiraba ambiente de fiesta esta mañana en El Madrigal. El equipo de la ciudad estaba de aniversario y el Villarreal quería celebrar los noventa años de su club con un triunfo ante el Sporting. Marcelino García- que tuvo que ver el partido desde la grada- repitió el once de la pasada jornada ante el Córdoba, mientras que Sandoval introdujo una única novedad en su alineación: Luis Hernández en lugar del sancionado Lora.
La superioridad del Villarreal en el arranque del partido quedó patente cuando apenas se llevaba medio minuto de juego, cuando un disparo de Dani Aquino salía rozando el poste de la portería que defendía Cuéllar. Era la primera ocasión de un conjunto local que fijó su punto de mira desde el primer instante en el área rojiblanca. Farinós volvía a probar fortuna poco después con un saque de falta que atrapó Cuéllar sin problemas.
El Sporting parecía sorprendido ante el fulgurante comienzo de su rival y se le veía perdido sobre el césped de El Madrigal. Apenas le duraba la posesión del esférico y cada pérdida de balón le permitía al Villarreal acercarse con peligro a sus dominios.
Uche tuvo el 1-0 en sus botas a los cuatro minutos de juego. El delantero nigeriano recibió un gran pase a la espalda de los centrales que le dejó solo ante Cuéllar, pero no acertó a definir y su disparo se marchó desviado. Insistían los de Marcelino que volvieron a tener otra buena oportunidad en un centro-chut de Jonathan Pereira que atajó el guardameta rojiblanco.
Avanzaban los minutos y el Sporting era incapaz de reaccionar. El juego ofensivo del combinado gijonés era inexistente y ni Trejo, ni Santi Jara estaban entrando en juego. Tampoco el mediocampo acababa de funcionar y todos los esfuerzos se centraban en frenar las acometidas del Villarreal.
Hubo que esperar hasta el minuto diecisiete para ver la primera ocasión rojiblanca. Óscar Trejo remataba un envío de Sangoy desde el córner derecho y el balón se marchaba fuera por muy poco. El Sporting estiraba ligeramente las líneas, pero seguía sin poder zafarse de la presión del Submarino amarillo. Los de Marcelino se movían con comodidad sobre el césped de El Madrigal, buscando la espalda de los zagueros rojiblancos y la velocidad de Uche para llegar al área de Cuéllar.
Y así, precisamente, llegaría el gol del Villarreal a los treinta y siete minutos. El delantero amarillo controlaba un envío en largo desde el mediocampo y batía a Cuéllar por su palo.

El Sporting despierta
Foto: LNE
Como ya era habitual en otros encuentros, parece que el Sporting necesita que le marquen un gol para reaccionar. Y así volvió a quedar patente esta jornada. Tras el tanto de Uche, los de Sandoval se vinieron arriba y buscaron igualar la contienda. Su ocasión más clara la protagonizó Sangoy al filo del descanso. El argentino se internó en el área de Juan Carlos tras recibir un pase de Trejo, recortó a un defensa y buscó un disparo ajustado al segundo palo, que acabó saliendo desviado.
Tras el tiempo de descanso, Carmona entraba al campo en sustitución de Santi Jara, que apenas había tenido protagonismo en el primer tiempo. El arranque de la segunda parte dejó claro que el Sporting estaba enchufado e iba a por el gol del empate. Bernardo estuvo a punto de conseguirlo al rematar una falta lateral botada por Sangoy, pero el balón no entró por poco. Poco después era el argentino quien desaprovechaba otra oportunidad de marcar. Bernardo peinaba un saque de banda de Luis Hernández y el balón le caía a Sangoy, cuyo remate tocaba en un jugador amarillo y se iba a saque de esquina. 
Foto: LNE

Pese al buen momento del Sporting, el Villarreal no se había venido abajo y trató de sentenciar el encuentro. Jonathan Pereira lo podría haber logrado en el minuto cincuenta y siete de no ser por otra gran intervención de Iván Cuéllar, que desbarató el mano a mano. En el minuto sesenta y tres, el delantero gallego volvía a protagonizar una jugada similar, pero en esta ocasión su disparo se marchó alto.
Y cuando parecía que el Villarreal estaba cerca de marcar el segundo, apareció Sangoy para darle vida al Sporting. Igual que ante el Alcorcón, la jugada nacía de un saque de portería de Cuéllar que le acababa llegando a Trejo. El argentino recibía un preciso pase entre líneas de su compatriota y, con un disparo cruzado raso, batía a Juan Carlos, poniendo las tablas en el electrónico.

Trepidante final
Con el choque nuevamente igualado llegaron los mejores momentos del partido en El Madrigal. El juego adquirió un ritmo casi frenético en el último cuarto de hora, en el que ambos equipos gozaron de ocasiones para declinar la balanza a su favor.
Rubén Uría, el segundo de Marcelino, le dio aire fresco a su equipo con la entrada de Hernán Pérez y Perbet. Sandoval, por su parte, retiró a Bilic y colocó a David Rodríguez en el eje del ataque.
Foto: El Comercio
Dani Aquino, uno de los jugadores más peligrosos del conjunto amarillo y que estaba poniendo en serios aprietos a Canella en la banda izquierda, tuvo en sus botas el 2-1 en el minuto setenta y seis, pero el travesaño rechazó su potente lanzamiento. Un minuto después era Cuéllar quien detenía el disparo del mexicano.
Respondió el Sporting con una rápida contra que inició Cristian Bustos y que acabó en un disparo de Óscar Trejo que, de no haber tocado en un defensa amarillo, podría haber supuesto el 1-2.
El balón no se detenía y de la ocasión del combinado rojiblanco, se pasó a otra oportunidad para el Submarino amarillo. Marcos Senna- que había entrado al campo en sustitución de Farinós- asistía a Perbet, que lograba zafarse de Iván Hernández para quedarse solo ante Cuéllar, pero el meta extremeño rechazó a bocajarro su lanzamiento.
El encuentro podría haber seguido así hasta el final, pero el esfuerzo físico del primer tiempo le empezó a pasar factura al Sporting. Y con el cansancio se apagaban sus opciones de llevarse los tres puntos. En el minuto ochenta y tres, Sangoy, uno de los jugadores más destacados en el bando asturiano, se retiraba cojeando y Guerrero entraba en su lugar. Un cambio con el que Sandoval avisaba de que iba a por el partido; sin embargo, el técnico madrileño arriesgó demasiado.
En el minuto noventa y dos, el Villarreal vio adelantada la línea defensiva del Sporting y se aprovechó del error rojiblanco. Uche le ganó de nuevo la espalda a la zaga asturiana, esquivó a Iván Hernández y conectó un ajustado lanzamiento que se coló en la portería de Cuéllar rozando el poste izquierdo. Con el pitido final se desataba la alegría en El Madrigal, que celebraba la segunda victoria consecutiva de su equipo. El Sporting se quedó sin premio en Villarreal y pone fin a una racha de casi cuatro meses sin perder lejos de El Molinón.

Ficha técnica
Villarreal CF: Juan Carlos; Mario, Musacchio, Dorado, Jaume Costa; Aquino, Farinós (Senna, min. 59), Bruno, Moi Gómez (Hernán Pérez, min. 66); Jonathan Pereira (Perbet, min. 72) y Uche.
Sporting de Gijón: Luis Hernández, Bernardo, Iván Hernández, Canella; Bustos, Cases, Trejo; Santi Jara (Carmona, min. 46), Bilic (David Rodríguez, min. 75) y Sangoy (Guerrero, min. 84).
Goles: 1-0 Uche (37’). 1-1 Sangoy (66’). 1-1 Uche (92’).
Árbitro: Arcediano Fuentes (comité castellano- manchego). Se le reclamaron dos penaltis, uno en cada área, que no señaló. Mostró cartulinas amarillas a Jaume, Pereira y Farinós, por el Sporting, y a Cases, Bernardo y Trejo, por el Sporting.
Incidencias: Partido correspondiente a la 29ª jornada de Liga en Segunda División disputado en El Madrigal ante unos 10.000 espectadores. El Villarreal jugó con una equipación conmemorativa de su 90º aniversario, amarilla y , mientras que el Sporting lució su indumentaria rojiblanca habitual.

9 de marzo de 2013

Duelo con sabor a Primera en El Madrigal


Foto: El Comercio
El Villarreal madrugará mañana (12.00 horas) para recibir a un Sporting en racha, que llega con la moral alta tras la goleada al Girona. Los de Sandoval no pierden lejos de su estadio desde el 10 de noviembre ante el Guadalajara e intentarán derribar el fortín del Submarino amarillo, que sólo ha visto una derrota de su equipo en lo que va de Liga. Ambos equipos tratarán de prolongar sus buenas dinámicas en un encuentro que traerá buenos recuerdos, pues su último precedente se vivió en Primera División. Será, además, un partido especial para el Villarreal, que cumple 90 años este domingo.
El equipo asturiano ha recuperado las buenas sensaciones después del triunfo ante el cuarto clasificado de la Liga Adelante. El partido ante el Girona, el mejor de los rojiblancos en lo que va de temporada, apunta a la reacción de los de Sandoval, que ya suman dos victorias consecutivas. Para el duelo de El Madrigal, el técnico madrileño pierde a Alberto Lora por sanción, aunque recupera a Luis Hernández, que suplirá al mostoleño en el lateral derecho. La otra novedad en el once inicial estaría en la medular, donde Sandoval ha ensayado con un trivote formado por Cristian Bustos, Casquero y Nacho Cases, con Trejo y Sangoy por delante. En el eje del ataque, el entrenador rojiblanco mantiene la duda de Bilic o David Rodríguez.
El Sporting viajó esta mañana a Villarreal y se entrenó por la tarde en la Ciudad Deportiva del equipo amarillo. Como viene siendo habitual, Sandoval se ha llevado a dieciocho jugadores: Juan Pablo, Cuéllar, Luis Hernández, Casquero, Juan Muñiz, Bilic, Sangoy, Iván Hernández, Canella, Bernardo, David Rodríguez, Carmona, Borja López, Nacho Cases, Cristian Bustos, Trejo, Guerrero y Santi Jara. Además de Lora y Mendy- lesionado-, se han quedado fuera Pedro Orfila, Mandi, Ricardo, Gregory, Raúl Domínguez y Landeira.
Pretemporada (@AndreaF1992)
Sobre la ausencia de Mandi en la lista- ya recuperado del proceso gripal que le dejó fuera la pasada jornada- hablaba Sandoval en la rueda de prensa del viernes: «Hay que dar continuidad a lo que ha funcionado bien y Mandi viene de tener problemas físicos. He hablado con él y sabe lo que puede dar. Tiene la cabeza de un guerrero y confío ciegamente en él». Respecto al encuentro ante el Villarreal, el técnico de Humanes afirma que: «Tengo las cosas muy claras sobre lo que nos encontraremos en el Madrigal y hay cuatro puntos que tenemos que matizar muy bien», cuatro elementos que no ha querido desvelar. «Los equipos de Marcelino actúan con las líneas muy simétricas y hay que estar muy centrados, haciéndolo muy bien, porque aprovechan muy bien los errores del rival», destacaba Sandoval, que confía en que su equipo repita la imagen que mostró ante el Girona. Sobre las posibilidades de entrar en el play off de ascenso a Primera, Sandoval habla de ir poco a poco y siempre con los pies en el suelo: «No quiero euforias por ganar ni decepciones por perder, lo que tenemos es que seguir trabajando en todos los casos».
Los rojiblancos se encontrarán en Villarreal con una cara conocida: Marcelino García Toral, técnico del Submarino amarillo desde el pasado mes de enero. El ex entrenador rojiblanco afronta el encuentro ante el equipo en el que se formó con varias bajas importantes. No estarán Cani (rotura fibrilar en el bíceps femoral), Javi Venta, ni Juanma, con diversas molestias. La buena noticia para el técnico asturiano es el regreso de Marcos Senna y Hernán Pérez. Completan la lista de convocados: Juan Carlos y Diego Mariño (guardametas); Mario, Joan Oriol, Jaume Costa, Musacchio, Dorado y Mellberg (defensas); Bruno, Farinós, Moi Gómez, Aquino, Trigueros (centrocampistas) y Jonathan Pereira, Uche y Perbet (delanteros).
Foto: Vavel.com
Será un encuentro muy especial para el club castellonense, que celebrará ante el Sporting su 90º aniversario. Una efeméride que supone un aliciente más para luchar por la victoria. «Es una fecha puntual e histórica y sería bonito lograr un triunfo en un momento tan especial como este. El Aniversario debe ser una motivación extra para ganar, porque la gente suele recordar este tipo de partidos toda su vida», explicaba Marcelino García. Un partido que también será emotivo para el asturiano: «Llegué al Sporting con 13 años y me dio la oportunidad de ser futbolista, estuve diez años pasando por todas las categorías y cuando tuve que salir que fue uno de los momentos más tristes de mi carrera. Luego me dio la oportunidad de volver como técnico, y lo más importante, de entrenar al primer equipo. Le debo mucho al Sporting y le deseo lo mejor, pero para este domingo lo que quiero es ganar con el Villarreal». La clave para lograrlo según Marcelino es «estar muy pendientes de algunos jugadores, pero sobre todo explotar nuestras virtudes». De su rival, Marcelino destaca que «tiene uno de los mejores equipos de la categoría de medio campo hacia arriba y ha mejorado en defensa. A ello se suma que viene con dos victorias importantes y que no ha perdido en las seis últimas salidas» y añade que «pueden volver a engancharse al objetivo y presentar su candidatura para el ascenso». El asturiano cumplirá su segundo partido de sanción, tras su expulsión ante Las Palmas, y tendrá que ver el encuentro desde la grada.
El árbitro del partido será Dámaso Arcediano Monescillo, del comité castellano-manchego. Será el segundo encuentro que dirija a los dos equipos, tras arbitrar el Ponferradina 0- Villarreal 1 y el Sporting 1- Huesca 0. En total ha dirigido catorce encuentros esta temporada, con un balance de siete triunfos locales, tres empates y cuatro victorias visitantes.

Guerrero, hasta 2016
@AndreaF1992
Una de las grandes de la semana para el Sporting fue la renovación del contrato de Miguel Ángel Guerrero. El delantero toledano, que pasará a tener licencia profesional la próxima campaña, queda ligado así a la entidad asturiana para los próximos tres años y con una cláusula de rescisión de seis millones de euros, que pasará a doce millones en caso de ascenso a Primera División.
Guerrero llegó al filial sportinguista durante el verano de 2011. En su primera temporada con el Sporting B, a las órdenes de Manolo Sánchez Murias, disputó treinta partidos y anotó treinta goles. Con el ascenso del técnico gijonés al primer equipo, Guerrero se incorporó a la pretemporada con el Sporting y debutó en Segunda División el 19 de agosto ante el Numancia. Dos semanas después regresaría al filial, con el que marcó doce goles en quince encuentros. Su gran actuación ante el Real Oviedo- al que le endosó un póker de goles- le llevó de nuevo al primer equipo, esta vez bajo las órdenes de Sandoval. Anotó su primer gol oficial con el Sporting hace cuatro jornadas, en la visita al Lugo.